Era marzo, un día que prefiero olvidar, al principio estábamos contentos porque no habría clase.
Jamás podré olvidar ese mes, iba a celebrar mi 14 cumpleaños con mis amigos.
Todos, mis padres, profesores, y mis amigos solo hablaban de un virus muy contagioso, que mataba a personas.
Confinamiento, lo llamaban, se hizo eterno, nos quitaron la libertad, eso que sabiendo definir no sabíamos apreciarla.
Días muy duros, mi madre decía que este sería el año cero, no sabía muy bien a que se refería, pero entendí que después de esto, nada sería igual.
Al final empezamos a salir, lo llamaron desescalada, era verano y podíamos disfrutar al fin de los amigos y la playa.
Hoy mirando hacia un pasado cercano que queremos olvidar, yo me niego, no quiero olvidar, quiero recordar lo que nos dio, lo que ganamos y aprendimos.
Aunque parezca increíble, después de tanta tristeza, como si de una posguerra se tratara, he ganado mucho, aprendí a valorar los momentos con mi familia, con mis amigos, descubrí que nada se puede dar por hecho, nada nos pertenece, que se puede parar, solamente parar, mirar, respirar, disfrutar de todo lo que nos rodea, ese mundo ignorado.
Así que cuando todo esto pase solamente deseo observar a mi alrededor, disfrutar de la familia y amigos, salir a pasear simplemente por el hecho de pasear, saludar al vecino, al barrendero, porque de esto hemos aprendido que todos estamos unidos, y que pertenecemos a esta tierra que tenemos que cuidar.
LO QUE GANAMOS
ALEJANDRO GUTIERREZ ALBALADEJO
ESO (de 13 a 15 años)
Ntra. Sra. del Carmen